
En Medellín tenemos una convicción que no negociamos y una certeza profunda: a nuestras niñas, niños y adolescentes los protegemos entre todos.
Esta convicción volvió a sentirse con fuerza en el V Congreso Internacional de Prevención de Violencias – Todos los protegemos, dos días para recordar que una sociedad solo mejora cuando cambia de puertas para adentro, cuidando lo que ocurre dentro de cada hogar y no solo arreglando sus calles y fachadas.
Escuchar es proteger.
Todo empieza ahí: escucharlos, creerles y protegerlos cuando algo no se siente bien. Acompañarlos antes de que sea tarde, como nos recuerda la primera dama Margarita Gómez “un niño protegido es un adulto que protege”.
Las cifras duelen, pero también nos despiertan:
En Colombia, 12.000 casos de abuso sexual infantil reportados este año.
Cada día, 53 niños y niñas son víctimas.
En Medellín, 3.614 víctimas, lo que equivale a llenar seis buses articulados de Metroplús.
No podemos aceptar que esto sea parte del paisaje. No podemos permitir que el silencio los vuelva invisibles.
Familias más fuertes, infancias más seguras
A pesar de esta realidad, también avanzamos y esos avances importan:
124 mil familias hoy tienen más herramientas para prevenir violencias.
69.487 personas aprendieron qué es el abuso y cómo denunciarlo.
3.259 sesiones terapéuticas han acompañado procesos difíciles.
113 mil cuidadores formados para proteger a la niñez.
Cada cifra es un niño más acompañado. Una familia más fortalecida. Una ciudad que se hace responsable.
Denunciar también es cuidar
Hablar, pedir ayuda o denunciar puede cambiar una vida y queremos que cada niña y cada niño sepa esto: Aquí trabajamos para que sepan que no están solos, y que la ciudad entera los respalda.
Nuestro compromiso sigue firme
Este congreso no es un evento más; es un recordatorio de quiénes somos y hacia dónde queremos ir como ciudad.
En Medellín decidimos que la protección de la niñez es un acuerdo colectivo, un compromiso de todos que se sostiene entre hogares, instituciones y comunidad.
Desde el Concejo, seguiré insistiendo: cuando ponemos a la niñez en el centro, toda la ciudad cambia.

