Medellín quiere a sus niños y niñas: así vivimos el Mes de la Niñez en abril.

Abril es el mes en el que hacemos una pausa para mirar con ternura y responsabilidad a nuestras niñas y niños, y este año lo vivimos con más fuerza que nunca. Desde el Concejo de Medellín, iniciamos una jornada muy especial: le preguntamos a cada concejal qué consejo le darían a su yo de la infancia. Las respuestas estuvieron llenas de emoción, enseñanzas y también de juegos, memorias y anécdotas que nos recordaron que fuimos niños y que esa etapa es esencial en la construcción de quienes somos.

Ese día el recinto se llenó de alegría con la presencia de niños y niñas que nos acompañaron a sesionar. Verlos allí, participando, riendo, jugando, fue un recordatorio hermoso y poderoso: su presencia no solo inspira, sino que también nos interpela. ¿Qué ciudad estamos construyendo para ellas y ellos? ¿Estamos garantizando espacios seguros, dignos y llenos de oportunidades?

Y mientras en el Concejo teníamos esta reflexión viva, la ciudad también se unió a la conmemoración. Bajo la premisa “Medellín quiere a las niñas y a los niños”, más de 30 aliados se unieron para desarrollar una programación diversa, gratuita y pensada para toda la familia. Medellín tuvo conciertos, lecturas al aire libre, proyecciones de cine, formaciones para padres, juegos tradicionales y muchas actividades para fortalecer el vínculo entre niñas, niños y sus cuidadores.

El juego fue el corazón de esta conmemoración. A través de cinco estaciones —Saludablemente, Me la juego por la paz, Mi escuela territorio de juego, Juegos de hoy y Expresarte— se promovió el juego como una herramienta de protección, desarrollo emocional y construcción de ciudadanía.

A lo largo del mes, miles de niñas y niños participaron en estas actividades. Y aunque la celebración termina, el compromiso sigue: queremos una Medellín que escuche a su niñez, que garantice sus derechos y que recuerde siempre que el juego, el amor y el cuidado también son formas de hacer política.

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